he visto atardeceres de roja incertidumbre 

como misiones de paz

y he visto a hombres levantarse al alba 

sin detener la mirada en ella, arrastrados por la inercia,

desnudos frente al absurdo, sin ideas ni libros 

he visto verte sangre,

hormigas violentas darme los buenos días 

y el retorno al silencio de las llamadas perdidas

he visto a un tipo de tragedia y corbata

frente al espejo acomodar su gastritis

y emprender un nuevo día todos los días 

le he visto hacer cuentas hasta el anochecer

y desayunar un amor de bolsillo mientras bosteza

he visto en su mirada todas las miradas de la tierra 

ausentes, lejanas, la luvia es una escasa alegría 

que olvidaron en su paraguas, gota a gesto 

de desprecio y cae sobre su rutina sin mirarle a los ojos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s