Mes: septiembre 2014

déjame escribirte así

sin pedir perdón por las faltas ontológicas

ni por la gota de sudor que corre por tu cuello

ni siquiera hablamos de nosotros

bastó un libro

tal vez fue una cita, no lo recuerdo

para que dejemos de jugar a ser serios

y comencemos a jugar a ser adioses

el vaho y el sopor de la tarde

la aventura de verte bostezar por el solo hecho de mirarte

si fui culpable, lo siento

y gracias por mostrarme tal y como eres

con los ojos errados de no tener a nadie

si quieres

puedo quedarme hasta las cinco y media

me habría gustado acompañarte hasta el aeropuerto

y decirte nada

sabes que solo puedo mirarte

conversar contigo y alejarme

Anuncios

 

apenas si escribo para nadie 

sueño en voz baja para no despertarte

y tras un largo suspiro observo caer algunas gotas 

quisiera poder evitarlas, pero es tarde

han humedecido tu rostro y también la distancia 

desconozco aquella lluvia y te pregunto:

– ¿somos para nadie? 

– cuando me olvides, lo sabrás