Mes: enero 2020

Te vi en el vagón del metro. Te confundí con alguien más. Ni siquiera te dejé adiós. Mientras tanto, escribe. Sé, luego, el fragmento que anhelas, limpio y ligero, directo y pronto. Pediré un café y pensaré en la nieve.

En el rincón del desapego, fungiendo inocencia y emoción tardías. Llovía entre relojes de papel y esquinas repletas de niños, que desaparecían al grito de ¡caarro!, para volver a reanudar la batalla interminable. Batalla que carecía de escudos y espadas, y solo requería de pies descalzos, y de algún objeto fingiendo ser un balón.

Soñaba en silencio. Soñaba cómo revelar aquello que desconoce. Apenas si su mirada dejaba entrever una alegría, espontánea, y como cada una de sus sonrisas, efímera. A lo mejor tendrá mejor suerte cuando despierte.