Dudas

Divago y enfermo

 

Aquí el frío corrige todo lo bueno

humana vena y cardos lastres piedras tú,

que alguna vez hicimos, corrige y desdice todo,

aquí se pierde de vez en cualquier manera

te quiero cuando divago y enfermo,

así, quiero en medio cuando las formas

de contar una y otra vela se enciende y hoguera

repara en caer de bruces  en vez de señalar el dedo.

 

Te quiero, pertenece a algún sentimiento vano

indecente aquel verbo que esconde en rededor

y dejado de lado por otro verso menos cruel,

tanta cualidad de maldad en rodajas enfermizas

un verso frío que entienda la hoguera sonrisa.

 

Aquellas caen y vuelven a elevarse atrás, aquí,

te quiera de repente y fiebre y casi nada menos,

donde has ocultado también mis viernes,

pero te escriba un gitano octubre cuando quieras.

 

He dejado entre sílabas y he dejado de quejarte

las formas y el enigma insano, frente al deseo, muere,

de tomar tu palabra y callar un poema cualquiera,

renace tal vez cuando uno reza y cadena amante.

 

Una severa dicción a las palabras

 

Tengo una severa dicción a las palabras,

tengo resaca de adverbios y sílabas nostalgias,

a veces tengo recaídas y vuelvo a ser de nadie,

tengo una severa dicción a tus palabras.

 

Juego y sueño en el mismo instante

contigo un sueño aparte,

dudo y juego sueños baratos y distantes,

contigo un adjetivo sonríe.

 

Tengo tus dedos sobre la herida,

forman parte de la nada,

tengo tus dudas en la certeza de amarte.

 

Juego y sueño con tus dudas,

juego a no olvidarte siempre,

y pierdo a veces y nunca también.