literatura

But not for me

Para la bella extranjera.

 

Tal vez queremos con la escritura de otro

y recordamos aquello,

inútil, aunque cueste y demuestre lo contagio

y preguntamos antes de amanecer

cuántas canas de tomar el pelo

 

le tengo miedo

le tengo miedo al amanecer

le tengo mientras en el bolsillo

y espero devolvérselas nunca

le tengo miedo al amanecer

 

la tengo al alcance de las manos

al alcance de los versos,

aunque cueste preguntarnos

cuál de todas es ella

la que vendrá y tomará el alcázar

 

tal vez porque las voces despiertan

desiertos en do menor y agreden

tal vez queremos con la escritura de otro

de alguien menos perverso que mortal

la tengo al alcance de una regresión

 

detengo miedo

detengo miedo al anochecer

detengo, mientras ella busca mi norma

no existe una distancia para equivocarnos

le tengo miedo al amanecer.

En una mirada

Porque inventamos todo,

porque la duda invierte

en nosotros demasiado,

porque los doce muy poco.

Tal vez dejemos el por qué,

un lugar lleno de mientras fugaces,

tal vez condenemos al orgullo,

por ahora, algún tibio deseo

corrompe en rededor,

mágica voz en truenos,

incluye cierto roce tuyo.

Porque inventamos todo,

tal vez dejemos el por qué

en una mirada te quiero.

Confesión

Acabo de morir,

es verdad y mejor no decirlo.

Acabo de tentar misas

y fuentes infrecuentes.

Al cabo, ya no quiero vivir,

es verdad, amar no cuesta mucho.

Al fin y acabo de morir

y tus piernas siguen abiertas.

Es verdad, te quiero

demasiado como para morirte,

es verdad que no te amo

como para matarme, al menos entero.

Acabo de morir,

en tus venas, en tu frente.

Al fin y al cabo,

te deseo lo suficiente como para matar.

Te amo y prendo un cigarrillo,

no para fumarlo, sino para

que el humo acaricie tu mejilla,

al fin y al cabo se muere dentro.

Acabo de morir, de amor

y de tantas otras costras.

Acabo de tejer una mentira

sin hilos ni remolinos versos.

Al fin y al cabo,

te amo demasiado poco.

Te escribo entre paréntesis

 

Me duele hasta que
haces falta y las nociones 
suelen parecer despliegues, 
pliegos eternos sin razón, 
destinos de un mundo indiferente.

Te llamo algunas veces,
te escribo entre paréntesis,
con dioses suicidas en mi lengua,
con algoritmos suculentos 
en tus ojos

y algunas frases que tú más que nadie 
registras cuando me voy,
cuando me rompes, 
cuando te crees transparente.

Y ahuyentas corazones
que destrozan palabras,

y detienes el tiempo, 
y te importa poco 
lo que sangre,
lo que persiga anhelos 
y desbarate mi nombre.

Pero te escribo 
y contestas con puntos aparte,
con perdidas notas,

y me entretiene
la bondad que fluye,
tu mentira hecha de flechas rojas,
la sanguinolenta frente ensimismada,
tu corazón perdido en la hoguera,

me entretienes toda,
pero sé que no me quieres.

http://libeasler.blogspot.com/

Poema quieto

 

Tengo derecho a no soñar,
solar y amanecer,
destino tierno.

Tengo algún diverso
y correcto inverso,
tienes ganas de amar.

Tengo derecho
y tango tu nombre,
y fisiología de dudas.

Cantarte y venas
fluyen, las humanas
indignan al andar.

Amar las dudas
por luego estilo,
te inquieto y sueño.

Soñar contigo,
tal vez no siempre,
tantito y nunca.

Soñarte grises,
tengo tu derecho,
dejar de pensar.

 

No me jueves nunca

Al acecho de mis dedos,
en vez de, al revés,
debajo de tu mirada
oriental, duendes jueves
existen y fiel a todo,
palabras terceras,
con las cuales te invento,
malgasto mi genio en dudas.
Te pido, te inscribo
y al  final te cuento,
no dejes de existir,
no me nombres si es para siempre,
no me jueves nunca
como cualquier destierro,
como si algún divino dónde
estuviera en mis huellas.
Te llamo,
antes, entrego mis palabras,
envejezco de humedad,
salgo a caminar
y las veredas inician
largas avenidas
para llenarte de partituras
breves y de aquel sonido,
de vez en cuando miento,
felizmente eres verdad.

Te escribo para volver a amarte

 

He escrito palabras desde tu boca,
las he tocado con tus manos,
he puesto una corbata de papel
en tus labios y ha dejado
de ser tu boca.

Te he dicho los silencios más puros
y he callado algunos orgasmos,
cuando ese yo no vuelva a verte,
cuando me seas la misma diosa del fin de los finales
y te escriba a ratos, desde cualquier desidia.

Pues me has hecho bien cuando reías,
cuando mi llama dejó de brillar solitaria
y fueron tuyas las cenizas,
te he descrito sin aquellos ecos rudos,
sin almohadas al costado de tu llaga.

Pues hoy te encuentro de colores,
de formas que no se olvidan,
con las flores en el pelo y tu vuelo
fuerte hacia mi vado, todo frágil,
todo es tuyo para hacerlo bueno.

Te escribo y casi nadie lee ni se detiene,
casi tanto y tanto que doncellas de otros tiempos
van y vienen, sin memoria y sin sentido,
haciendo yo las veces de profeta,
queriéndote sin saberlo, al costado de tu llaga.

Pues recuerdo acertijos y nostalgias,
registro tus pasos y huyes dando cuentas
y temibles paralelos,
eres el viento a mi favor y la tormenta que me sangra,
pues recuerdo hace tanto y casi nunca tus caricias.

Te he escrito siendo bueno, apenas un infante,
dorando tus dedos con mis venas y yendo
de tus piernas a la luna, con sabores perros
y la frágil escritura de tus senos,
ese porcentaje de palabras que callo para nadie.

Te escribo porque te veo en todas partes
y callo enteras frases, pues eres una y ninguna,
cómo hablarle a un fantasma que desconoce mi semen.
Te escribo para volver amarte, para que vuelvas a ser
una línea sin palabras y las invente una a una.