Para ella

 

como alimento virtual

elijo quedarme a calentar tus pies

observo las fotografías de tu andar y me detengo

soy el mismo que piensa en los verdes relojes

y le sobra el tiempo para no pensar

como si de las palabras dependiera

y me dices que sí

que te encantaría leerme de cerca sin mirarte en el anverso

espero tu respuesta

no te pido tiempo ni celestes besos de metal

tan solo un café y una charla de bolsillo

las manos libres y es que no entiendo a las persianas

como alimento virtual

elijo quedarme a calentar tus pies

Para alguna chica.

En un esquina,

llamando al viento con los dedos

sin saber que pronto acudirá al encuentro,

nacerle compañía mientras

le alborota los cabellos,

y los demás diseñan

nuevas formas, breves sueños,

otra norma para caer de a poco,

ni siquiera un lápiz para tu voz

y el ticket es demasiado

para lo que tengo que decirte,

tu indiferencia es la misma de ayer

cuando ni siquiera sabías que insistía,

cuando todo lo demás se quedaba en un papel,

pronto a tu desencuentro, la mañana es tarde,

en una parada de bus

la gente abre los ojos mientras olvidan,

ya tengo que irme, deséame verte.