Poema andante

Confesión

Acabo de morir,

es verdad y mejor no decirlo.

Acabo de tentar misas

y fuentes infrecuentes.

Al cabo, ya no quiero vivir,

es verdad, amar no cuesta mucho.

Al fin y acabo de morir

y tus piernas siguen abiertas.

Es verdad, te quiero

demasiado como para morirte,

es verdad que no te amo

como para matarme, al menos entero.

Acabo de morir,

en tus venas, en tu frente.

Al fin y al cabo,

te deseo lo suficiente como para matar.

Te amo y prendo un cigarrillo,

no para fumarlo, sino para

que el humo acaricie tu mejilla,

al fin y al cabo se muere dentro.

Acabo de morir, de amor

y de tantas otras costras.

Acabo de tejer una mentira

sin hilos ni remolinos versos.

Al fin y al cabo,

te amo demasiado poco.

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Poema verano-invierno

No encuentro las llaves
ni la puesta del sol,
el martillo agrede
y este martirio invade.

No secuestro palabras
y en donde no, tal vez
suceden los días prosas
y dudas endémicas vienen.

No recuerdo mi nombre,
me llama y el fuego
escribe mejor con agua.

No requiero figuras,
me inducen a sentir
días dudas y torturas.