Poetry

Cuántas caricias negó la duda

Para la bella extranjera.

 

Esta es la escena, un par de nostalgias,
pues no somos la mitad de las palabras,
tierno es el desdén,
una tilde va de costado y llueve, esquiva y sangra,
desde hace poco, imagina cuántas venas tiene todavía.
 
Tu noche lame mil versos
y olvida decirte buenos días,
dime una vez más, la última,
cuántas caricias negó la duda.
 
Esta es la escena, un par de nostalgias
oprimen el deseo, las manos sangran
también en primavera,
mientras tanto, el ardor en los espejos
dibuja, cada día, una mitad en celo.
 
Tu noche escribe mil versos
y olvida decirte buenos días,
dime una vez más, la última
cuántas caricias negó la duda.
 
Esta es la escena, un par de cuentos,
algunas voces y tu sino en el bolsillo,
tierno es el desdén,
un reloj se niega a usar preservativo,
desde hace tanto, imagina cuántas noches tiene todavía.
 
Tu noche escribe mil versos
y olvida decirte buenos días,
dime una vez más, la última,
cuántas dudas negó la caricia.
 
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Te escribo entre paréntesis

 

Me duele hasta que
haces falta y las nociones 
suelen parecer despliegues, 
pliegos eternos sin razón, 
destinos de un mundo indiferente.

Te llamo algunas veces,
te escribo entre paréntesis,
con dioses suicidas en mi lengua,
con algoritmos suculentos 
en tus ojos

y algunas frases que tú más que nadie 
registras cuando me voy,
cuando me rompes, 
cuando te crees transparente.

Y ahuyentas corazones
que destrozan palabras,

y detienes el tiempo, 
y te importa poco 
lo que sangre,
lo que persiga anhelos 
y desbarate mi nombre.

Pero te escribo 
y contestas con puntos aparte,
con perdidas notas,

y me entretiene
la bondad que fluye,
tu mentira hecha de flechas rojas,
la sanguinolenta frente ensimismada,
tu corazón perdido en la hoguera,

me entretienes toda,
pero sé que no me quieres.

http://libeasler.blogspot.com/

Poema verano-invierno

No encuentro las llaves
ni la puesta del sol,
el martillo agrede
y este martirio invade.

No secuestro palabras
y en donde no, tal vez
suceden los días prosas
y dudas endémicas vienen.

No recuerdo mi nombre,
me llama y el fuego
escribe mejor con agua.

No requiero figuras,
me inducen a sentir
días dudas y torturas.

Luego

Luego es ahora si es contigo,
luego es ayer y siempre,
luego no emerge del recuerdo
ni envenena el presente.

Luego es nunca y es tu sonrisa,
a veces  un sólo de jazz
u otra parte de nada y todo,
luego eres tú debajo de mi lengua.

Hoy te quiero, desde luego,
desde aquí, desde siempre,
hoy es luego, mañana es hoy.

Hoy no siento mis latidos,
hoy no tengo corazón,
mas luego veremos sentimiento.

Cualquier dolor es jueves

 

Cualquier dolor es jueves,

pero no todo jueves es viernes,

no todo color duele y es perverso,

no todos los dioses se visten de rezos.

 

Cualquier ocaso es la noche misma,

pero no todas noches son contigo,

el amor muere en un haber sido,

en un jamás que acongoja y rima.

 

El jueves es tan sólo un fragmento

suicida de los viernes, es tan sólo

un recuerdo, otrora sentimiento.

 

Dame uno de tus viernes crueles,

acaricia cada uno de mis cuentos

y aquél poema que tanto dueles.

Tengo un veneno en la piel

 

Tengo un veneno en la piel

después de tus caricias,

tengo motivos para dejarte,

tengo un gemido desde el fondo

de la desdicha, veneno de rojo intenso.

 

Tengo palabras que han muerto,

tengo muertes que han sido tuyas,

a veces dibujo sobre tu frente

un cuento para niños indecentes,

lleno de silencios del infierno.

 

Tengo un veneno en la piel

después de tus caricias,

no me hace daño, no me hiere,

simplemente me mata y muere

conmigo, me mata sin el dolor de tus besos.

Acompáñame al funeral de las palabras

 

Acompáñame al funeral

de las palabras que se suicidaron

de tanta soledad,

de tanto vaso de tristeza siempre lleno,

de las gotas de lluvia del dolor.

 

Acompáñame al funeral,

no es muy lejos,

apenas si se oyen los pasos

de los poemas y palabras

que van a rendirle un último

homenaje, un adiós verdadero.

 

No me hables del pecado

no me engañes con falta de voluntad,

no quiero prescindir de tu mano,

acompáñame al funeral de las palabras,

dejemos para el final aquél juzgado.

 

Acompáñame al funeral

de las palabras que se suicidaron

de tanta soledad,

es viernes de lluvia dolorosa

y te quiero a mi costado.

Escrito tras tus párpados

 

Estás ahí como nadie,
como nunca antes,
dichosa y buenamente
y yo escribiendo tras tus párpados.

Estás conmigo, detrás de algunas vocales,
desde el principio hasta el ocaso,
y te vuelvo un ángel, conservo tu nombre
y mi semen, ambos faltos de malicia.

Como acertijos, como gotas en tu vientre,
indescifrables y hermosos en la noches,
realmente una buena parte de nadie
como nunca antes, así queriéndote.

Estás ahí, en los ocasos y en el rudo viaje,
sabiendo que solo las consonantes te libran,
creyendo en un loco, en los heréticos dictámenes
de la duda y el recelo, de tus ojos en el miedo.

Estoy aquí, me dices,
y apenas un lobo yo se ausenta,
animal confeso manando sangre de tu costado,
duelo en el quinto ruedo, te dan ganas de volver,
me finges, y todo desaparece en un do profundo.

Si sabemos las mismas llagas, si lamemos
las mismas heridas, y estamos en el mismo lugar,
si te vas y vuelven los días, si me quedó,
con agonías casi nuestras, dejo de quererte,
sin comas ni puntos a favor, si te duelo en un verso.

Estás conmigo, estoy ahí, juntos como nunca,
fuertes de costado, estamos dando los últimos
suspiros para olvidarnos, olvidando de frente
la vida un poco corta, haciendo un fuerte
para desearnos lo mejor, una mentira más
que a nadie dañe, un siempre recuerdo siempre.

Duerme a mi costado

 

Para ella:

Duerme a mi costado,
en mi pecho tengo un fuego,
en mis palabras enredaderas
para acercarte.

Duerme como si la vida
no importase nada,
como se ama demasiado
en madrugadas.

Duerme entre las tierras
de los fecundos ecos,
duerme sin relojes.

Duerme, que entre sueños
a mi costado y vencida,
sabrás amar mi fuego.