Vaso de tristeza

Confesión

Acabo de morir,

es verdad y mejor no decirlo.

Acabo de tentar misas

y fuentes infrecuentes.

Al cabo, ya no quiero vivir,

es verdad, amar no cuesta mucho.

Al fin y acabo de morir

y tus piernas siguen abiertas.

Es verdad, te quiero

demasiado como para morirte,

es verdad que no te amo

como para matarme, al menos entero.

Acabo de morir,

en tus venas, en tu frente.

Al fin y al cabo,

te deseo lo suficiente como para matar.

Te amo y prendo un cigarrillo,

no para fumarlo, sino para

que el humo acaricie tu mejilla,

al fin y al cabo se muere dentro.

Acabo de morir, de amor

y de tantas otras costras.

Acabo de tejer una mentira

sin hilos ni remolinos versos.

Al fin y al cabo,

te amo demasiado poco.